
Acariciar (una vez más) una olvidada rosa, en medio de un jolgorio del que te sientes extraño; estás silente, escuchando, sintiendo un universo en explosión dentro de ti... Una rosa extraña, doblegada por lo que la contiene, que aparece repentinamente y cuyo aparecer no era predecible, cuya presencia estaba descartada en el extraño bullerío que se sumerge en medio de la noche y que, a pesar de todo lo que la contenía, yace allí, en tus manos, marchitándose en tus caricias y en tu miramiento. Perece de tu cariño, muere de tu amor, se cierran sus pétalos tímidos (aun) de tus caricias...
... y como dijera Borges: a por la sombra de haber sido un desdichado
entre gritos de silencio, pero extínguete...
a ti te dedico el alfa y el omega de todas mis golgotas nocturnas...
sábado, 26 de noviembre de 2011
lunes, 19 de septiembre de 2011
ni siquiera el vacío.
Como en los sueños,
detrás del rostro que nos mira no hay nadie.
Anverso sin reverso, moneda de una sola cara, las cosas.
Esas miserias son los bienes
que el precipitado tiempo nos deja.
Somos nuestra memoria,
somos ese quimérico museo de formas inconstantes,
ese montón de espejos rotos.
[estracto de 'Cambridge']
lunes, 18 de julio de 2011
...Transgredir límites, buscarse en las periferias del ser, en la superficialidad de la sustancia encontrar inanidades inanizadas, encontrar más motivos para burlarme, de mí mismo y del mundo entero.
Ja! El paso que marca mi territorio de los/as otros/as es una virtualidad etérea e insignificante, erradicada en las palabras vagas de una noche, en el escuchar y en la mirada de la oscuridad de una noche...
No hay ser, no hay contacto entre existencia y existente si no hay una noche perdida entre la vida y la muerte, o bien, una cochambrosa presencia a la que engañar... sea una otra, sea uno mismo. No hay nada, no hay brechas y la superficialidad, esa periferia existencial, es realmente la esencia de la esencia misma...
En la materialidad de la piel, en la húmedad de los ojos y en la simpatía de una sonrisa está la esencia más propia e íntima de una de esas verdades nocturnas.
El conocimiento de sí, erradicado en la superficialidad de la otra, en las palabras vacías y las miradas más hermosas... la cercanía de dos cuerpos hacen que la metafísica se vuelva una concreción de la distancia... la metafísica se encuentra en esa distancia y en esa reserva que precede a la locura que preside ese instante. El instante del todo, se haya en la metafísica de esa distancia, de ese límite pre-transgredido, es esa abertura ontológica, ese ek de la ek-sistencia. El delirio que precede a la continuidad de una pasión infinita y encontrada siempre en esa piel de sí, que es y será por siempre la piel de otra.
Qué decir... sólo que en esa verdad nocturna se despliega el absoluto autoconocimiento en la piel, en la carne y en la mirada de la otra... esa sensación horrorosa de ser espejo, de reflejar la mirada y de reflejar el propio ser en la piel de la otra... ese feliz olvido de sí, para volver a la nada de una verdad nocturna, esa insoportablemente leve verdad nocturna, ese desvelamiento de lo horroroso: la propia identidad, ese reflejo profundo que no haya la configuración de la otra en su infinición, pero aún así, en un acto incomprensible, en un acto de fe, se entrega el finito por el infinito en su infinición esenciante, en la totalidad de su piel y en la cercanía oscura de su rostro... hasta que no quede absolutamente nada, ni el uno, ni el otro, sino que sólo quede esa metafísica de la distancia, ese vacío abundante y esplendente con y contra el que luchan los cuerpos al momento de esparcirse y enredarse entre sí...
lunes, 4 de julio de 2011
Un suspiro, el amor
Ese indeseable,
El que no quería
El que nunca profeticé…
Tomo tu mirada- escapo
Veo tu figura- la toco con mi espíritu
Mi alma se desfigura- tus ojos, ímpetu
¡Cuánto tiempo es ya!
El tiempo no se mide, el tiempo mide…
Extrañamiento total… quiero y no quiero
Te amo y me escondo, me rompo en mil pedazos
Me divido ante tu imagen, tu recuerdo, la ficción de ti.
Después de todo, eres ficción
Sólo ficción y nada más que ficción.
Ansío estar contigo, pero de lejitos…
Una pizza, una película y las cartas
La cantata de una habladuría semanal
Sí, sostener tu mirada aunque sea
Por unos segundos, sólo para escapar
Sólo para estar consciente de que me pasa
Qué me pasa, Tú eres lo que me pasa.
Eres mi presente, pero sólo siendo ficción
Irreal, pensada, animada, recordada…
En todas sus formas… fantaseada…
Hasta tu fantasía es fantasiosa
Es dividida, no es una, es dos:
Es y no es, te quiero y te amo
Como amiga, como andante, como novia
Pienso en ti, pero no te elegí
Quiero estar contigo, pero quiero alejarme de todo
Quero verte, besarte, quiero probar tus labios
Pero… de alguna manera… tu eres Otra.
Sí, esa Otra, la que los olvidos hacen recordar…
Sí, nunca te me das, sin esa Otra,
No eres sin tu amiga, sin mi antigua amada
No estás conmigo, estoy con mi amada
Pero en realidad no estamos juntos
En realidad no eres tú misma, y yo estoy dividido
¿Con qué parte me quedo?
Quiero tenerte, pero me sustraigo
Y si te tengo, tengo a la Otra.
Si tengo a la Otra no te tengo a ti
Entonces nunca te tengo
¿Eres la Otra?
Lamentablemente, dos.
Lamentablemente, dividido
Dividido entre el recuerdo y el instante
Entre la eternidad y el infinito
Te amo y no sé qué hacer
Sé qué debo hacer, entonces no te amo.
Quiero y no quiero estar contigo
Quiero verte a tus ojos, quiero permanecer en tus ojos
Quiero amarte, pero sin ojos…
Quiero ser tus ojos, quiero ser tú
Quiero ser la Otra
Quiero verme en el espejo y verte a ti
Tocarme la mejilla: soy tú, soy la Otra
Soy yo…
Sí, me perdí en el recuerdo,
Me tocó el peligroso filo del deseo
Te amo y no sé qué hacer
Es estúpido, callarme, dejar de fantasear:
Eso debería hacer… pero te amo y no sé qué hacer
Te recuerdo, te veo cuando espero
Te espero cuando te veo
Espero tu mirada
Espero tu espera
Pero no me esperas
No es lo mismo
Me someto, me rindo
Eres mi Allah, mi vida
Mi Otra, la que ya no es mía.
Eres tú, pero eres la Otra
Cuando eres conmigo
Cuando mi mirada te ve, a lo lejos
Te rehúye
Tengo miedo
Temo de ti y no sé qué hacer
No espero, no espero nada en realidad
No quiero nada más que ser
Ser la nada, dejar de ser yo
Ser para ti, o ser contigo
Ser uno
Dejar de estar dividido
Ser contigo
Quiero estar contigo
Quiero beberte
Tomarte, mirarte
Lamerte, besarte
Quiero perderme en ti
Extraviarme en mis deseos
Pero no quiero que lo sepas
Me siento mal, soy culpable
Para mí eres la Otra y ahora lo sé
Te amo, pero no como tu eres, te amo
Porque eres la Otra, porque me ilumina tu silencio
Porque espero en ti cada semana,
Porque te recuerdo y porque te he negado
Sí, te he evadido, pero ahora me doy cuenta
Me siento lleno de ti, quiero tomarte en tu ser
Quiero que dejes de ser la Otra, pero hasta ahora
No puedo dejar de verte con la Otra, te va la Otra.
Suspendo, dejo de pensar
No sé qué hacer…¡Vuelvo a recordarte!
Quiero que dejes de ser la Otra, me siento culpable
Quiero que estés conmigo, pero quiero huir de ti
Quiero ser la Otra, pero tu no quieres ser yo
Quiero que dejes de verte, quiero que me olvides
Pero quiero que me tengas cariño,
Que me veas
Que me consideres importante, diferente,
Quiero que me tengas, para perderme
Quiero y sufro por eso,
Sufro por querer, esa es la regla.
Soy Kierkegaard y lo sé.
No tengo ni Dios, ni Abraham, lo sé.
Ni joroba, ni quien me ame, lo sé
Pero soy Kierkegaard, lo sé.
Pero aún no termino de aceptar el absurdo
Aun no me entrego en tu “no matarás”, Señor.
Aún no mato a la Otra que hay en mí, para poder ser con la Una
Quiero a la Una, con la Otra, pero la Otra se me aparece sin la Una
¿Qué debo hacer Señor?
Quiero una cruz, y ya la tengo:
No ser la Otra es mi cruz, verte como Otra, Una
Esa es la cruz, Una.
Véme, recuérdame y olvídame
Tómame como un santo
Como ese santo que soy yo.
¡Oh Señor que me escuche!
Que me tome como el santo que soy yo.
Que me ensueñe, que yo también soy ficción
Ficción: olvido del olvido de la Otra
Recuerdo, al fin y al cabo, de la Otra
Pero para ti soy olvido, Una. Sáname con tu olvido
Te quiero Una, te quiero y sufro
Me dueles Una, Una como Otra.
Te amo Una, te amo sin Otra
Te veo como Una, te lamento como Una
Pero no te tengo, estoy dividido…
Entonces hay Otra
Te ruego que me beses, quiero estar contigo
Quiero estar contigo, jamás lo quise, pero ahora lo siento
Y lo quiero:
Quiero estar contigo y sufro
Quiero y no quiero
Huyo
Te tomo con la mirada
Me pierdo, me pierdo en tu nada
Sí, con tu ser
Quiero que estés conmigo
En cuerpo, en alma, Una.
Quiero tu cuerpo
Quiero tu alma
Una
Quiero más tu cuerpo
Quiero tus ojos, tus ojos conmigo, Una
Perderme, extraviarme, tu figura, Una
Gritar, placer, dulce humedad contigo, Una
Tú, Otra.
Quiero más tu alma
Quiero tu tono de voz y tu mirada, Otra
Quiero con las Otras, perderme en tu ser
Perderme en tu nada
Recordarte: fantasía, ficción.
Te amo y huyo
Quiero y no quiero
Sufro y me alegro,
Súbitamente:
Pienso de nuevo en ti
¿Cuándo he pensado en ti?
Una, Otra, Misma, Alteridad
Tú, amada que aún no amo
Que no pruebo, que no pierdo
Nada, ni seguridad, ni clamor:
Tiempo
El tiempo eres tú
¿A quién?: ¿a la una? ¿La otra?
¿Alguna? ó ¿a alguna otra...
jueves, 16 de diciembre de 2010
Ser un nostálgico (,) hasta (con) el futuro...
martes, 12 de octubre de 2010
Digo y escribo, aquello que no pienso
Siempre me veo, en tus ojos: ungüento
Costra me sana, con roces de averno
Siervo, te sirvo, mi muerte divina
Con estos ojos, que ven a la vida
Vida me vives, sin lamentación...
Vientre impío, clavado me tienes
Entre fervor amoroso, me tienes.
Lengua venenosa, mejilla desnuda
La vida ya nos pasó...
Justo es el viento, tus ojos se llevan
Corren inventos, que no se detengan
Lanzas me clavan al amanecer...
Me siento servido, lastras demoniacas
Llanto agudo, no soy de tu cancha
Vida me vives, ya sin compasión...
Siento que siento,
Lamento me siento
Como ya no siendo
Lamento también
El agua bendita, la vista marchita
La costra maldita, esa de un ayer
Cósmos que me siente, lamento me muerde
Cantan y cantan, los días, la mañana
La sombra, la lanza
La vida que ya me vendrá
Morir, morir y morir...
Hasta llegar a vivir de morir.
Y morir hasta la muerte
De tanto vivir.
sábado, 9 de octubre de 2010
Cómo me gustaría ser esa oscura ciénaga,
libre de lo de ayer, qué alivio, oscura ciénaga,
dejar correr el tiempo. ¡La más oscura ciénaga!
Cómo me gustaría jamás haber nacido,
libre de lo de ayer, jamás haber nacido,
dejar correr el tiempo, jamás haber nacido.
Cómo me gustaría lograr morirme ahora,
libre de lo de ayer, lograr morirme ahora,
dejar correr el tiempo, lograr morirme ahora.
Cómo me gustaría rodar por el vacío,
libre de lo de ayer, rodar por el vacío,
dejar correr el tiempo, rodar por el vacío.
Cómo me gustaría ser el cero del polvo,
libre de lo de ayer, ser el cero del polvo,
dejar correr el tiempo, ser el cero del polvo.
Para no cavilarme, para no volver nunca,
Dios mío, yo creyera en Ti para no ser.
Cavílame en tu nada, no me hagas volver nunca.
¡Dios mío, yo creyera para nunca creer!
Cómo me gustaría ser esa oscura ciénaga
sola bajo la lluvia,
¡cómo me gustaría ser esa oscura ciénaga
sola bajo la lluvia!
Dicen que fue la muerte la causa de la vida,
y la vida – ¿la vida? – la causa de la muerte.
Pero, ahora, mi muerte la causa de mi vida.
Yo qué: furgón deshijo – destello – de la muerte.
¿Me repudias, ovario, por ímprobo deshijo?
Me has arrastrado al éxodo tan candorosamente
que tu candor me duele – ultrajante alarido –,
que tus lianas me duelen – dignas uñas lumbreras –:
cómo me gustaría jamás haber nacido,
cómo me gustaría ser esa oscura ciénaga,
libre de lo de ayer, qué alivio, oscura ciénaga,
dejar correr el tiempo. ¡La más oscura ciénaga!
cómo me gustaría rodar por el vacío:
la más oscura ciénaga sola bajo la lluvia.
Cómo me gustaría olvidarte, Dios mío.
Cavílame en tu nada. ¡No me hagas volver nunca!
[David Rosenmann-Taub; El Mensajero]
lunes, 20 de septiembre de 2010
En la niebla
¡Qué extraño es vagar en la niebla!
En soledad piedras y sotos.
No ve el árbol los otros árboles.
Cada uno está solo.
Lleno estaba el mundo de amigos
cuando aún mi cielo era hermoso.
Al caer ahora la niebla
los ha borrado a todos.
¡Qué extraño es vagar en la niebla!
Ningún hombre conoce al otro.
Vida y soledad se confunden.
Cada uno está solo.
.·Hermann Hesse·.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Las palabras de un recuerdo
Que viven de mis ojos, no brillan
Ya no es de mucho acuerdo
El que mis manos blancas, se enfrían.
Es el rechazo, muy sincero,
Del alma que habló un ayer
La palabra, todo un aguacero
Los versos que canté al amanecer…
Sus cejas ya no recuerdo
Su mirada no es más que viento
Labios suyos, mi lamento muerdo
Que en su mirada, yo no miento.
Las brisas suaves a un perro muerto
Mi risa al jocoso, invento
El réquiem elegiático de un ayer…
Es el rechazo, muy sincero,
Del alma que habló un ayer
La palabra, todo un aguacero
Los versos que canté al amanecer…
.·Hliðskjálf·.
martes, 17 de agosto de 2010
Procaces nornas que inclementes destruyen aquel lazo vivo que nos unía, malditas parcas que destruyen aquello que nació de un dúo…
Trágico estío
Que en tus olas me pierdo
En sus manos me caigo
Que la calma la tome
Que la paciencia le llegue
Que los tormentos la dejen
-
Que los ríos se callen
Ruido es su música
A oídos que anhelantes
Buscan la permanencia
Detestan el doloroso
Y despiadado
Fluir de la vida
-
¡Silencio!
-
¡Callen a los mares!
Que las hojas no hablen
Con el viento silbante
Las ramas estoicas
Firmes permanezcan
Su rechinar tormento
A mi alma ya es
-
¡Ya no es la espada o la pluma!
¡Son sus besos o mis pies!
¡Mi cabellera a su clemencia!
¡Su mirada a mi locura fugaz!
Sus palabras…a mi serenidad…
-
¡Responde que ya se nos va la vida!
Que ya tengo mucha prisa
Que ya no hay cosas para comer
El arte del hambre espera
Las estrellas calladas, nos miran
Sus luces, ahora te iluminan
-
Y mis oídos escucharan
Aquello que sólo tu puedas pronunciar
Aquello que anhelo escuchar
O bien, repudio aceptar….
-
Un paso a la eternidad del recuerdo
Te esperaré desde mis escritorios
Aguardaré a que me despiertes
Del ensueño de la locura
Del brío atómico del lamento
Del eterno amor a la elegía
Que sobre una cuerda
Danza para morir y dar…
-
La mezcolanza de aguardarte
Desesperado, en locura
Paciente… sereno
Loco…y también triste…
-
.·Hliðskjálf·.
lunes, 19 de julio de 2010
¡¡Oh Mishero de mí!!
Málditas las letras
Málditos los versos
Máldita la vida
Que en tus pupilas
Permanecen.
La fortuna perece,
los rostros de vida se envilecen.
La vida aun permanece,
Las riñas del sol y sus hijos
La muerte, la luna deciden.
¡Oh Preciosa Araucaria!
Quién fuera suelo para tener tus raíces
Quién fuera nube para ahogar en ti el llanto
Quién fuera el viento y bañarte de frescura
¡Oh preciosa araucaria!
¡Oh nubes, Oh Cielos!
Fenris yace en cadenas
Las patas heridas, Sangran.
Las risas bulímicas, el eterno dolor...
El llanto es mi cayado
La brisa mi manta,
La soledad, la amnistía de la vida.
¡Oh canelo sagrado!
noble hijo de eternas locuras
Mis manos te abrazan, tu sombra decrece...
Mas la luna sigue
Extiende sus brazos
Rodea mi cuello,
La tierra desaparece
¡Resplandor de resplandores!
Consuelo de perdidos
Llamas encendidas, cenizas muertas, riñas en freno, medianoche... Medianoche.
Infaustos dioses!
Todo retorna, Retorna Todo
Todo...
Facundia del ser!
Inauténtico clamor de piedad!
Ante mí mueres!
Máldito bestigio del pasado
Anhelo del futuro
Un siempre, sin presente
Un ser sin alas ni mirada.
Sin vientre ni garganta!
Aléjate máldito!
miércoles, 16 de junio de 2010
..............................XV
No es el cuerpo de Dios lo que medito,
ni su faz de misterio lo que muerdo:
es radiante venero lo que agito
y beso fuertemente y gano y pierdo.
Este fulgor azul se me resiste,
pero por mi espadaña se resbala;
cuando ya asido, entre mi fronda embiste:
a dentelladas se me vuelve ala.
Sigo y persigo la llama divina.
Me ahogo siempre en agua divina.
Ciego me ciego de cumbre divina...
........................XIX
... Era yo Dios y caminaba sin saberlo.
Eras oh tú, mi huerto, Dios y yo te amaba.
Qué de palpar las cúpulas nombrándote,
hundiéndome en los palios del espacio,
zanjándote y orando,
acudiendo hacia tus tempestades.
Mi signo era: ¿te escondes o me escondo?
En largos funerales oyendo tus sandalias,
lamiendo y sollozándote, pero con vastedad.
Qué de palpar las cúpulas nombrándote.
Era yo Dios y caminaba sin saberlo.
Eras oh tú, mi huerto, Dios y yo te amaba.
David Rosenmann Taub
martes, 1 de junio de 2010
Isolda corrupta
Tus labios, mi náusea
Tu mirada, perdida
Mis manos, te rehúyen.
Yo, caballero a ti voy
A través de mares y de todo
Voy a la tierra, tú fuiste mi canal
Ahora navego, navego y navego
Huyo de tu imagen; tú, arte.
Piedras en el camino, recuerdos de ti
Vil impostora, ya cuánto me has hecho sufrir.
Misógino y muerto, tu caballero
Alguna vez lo fui, alguna vez te tuve.
Alguna vez me fuiste, antaño ya me tuviste.
Hoy al sol exclamo, reniego mi lujuria
A la luna miro y niego mi ira profunda
Mis lamentos caníbales, masoquismo cósmico.
Como de mi carne y mis huesos roí
Mis palabras destruyo y trago
Las mastico y las cago
Me duele, me río; así va mi alma al vacío.
¡Ja! Cuánto te quise y me quiero.
Menos me quise y más te quiero.
Pero aún abandonarte no es tiempo.
Falta el maldito duelo, la maldita sanación de la memoria.
-
Memoria maldita, pesadas las trizas
De un cuadro nuevo, de un cuadro muerto
Un cuadro que nunca vivió
Una imagen, una hoja seca
Es un vestigio de tu corazón...
.·Hliðskjálf·.
¡Alumbra cadáver inmundo!
Que las luces apagadas están
Que mi hiel ya es mucha
Y mis pasos muy lentos
Mi mirada ausente…
-
Toma esa rosa
Danza conmigo
Danza una vez
Danza ahora bien, la última vez.
-
La vista panorámica,
Los ojos ancianos…
Las palmas muy blancas
Los ojos ancianos…
-
Lamento tu huída mágica, Papán mía
Lamento tus pasos y tus pasiones.
-
Platea Alta, las letras
Mesías de mi sangre
Que femenina, ¡que madre!
Te paseaste ya alguna vez por mis labios
-
Lamento tu huída mágica, Papan mía
Lamento tus pasos y tus pasiones.
-
Pasos, mi mano aprietas
El vidrio nos mira, Señalas
Mí en tú. Tú en mí.
La sangrienta paradoja de un engendro muerto.
-
Lamento tu huída mágica, Papan mía
Lamento tus pasos, lamento las huellas de tu amor.
.·Hliðskjálf·.
La más maldita de las bebidas
En mi vida acaecida
Hace sus estragos y vaguedades
En mi furia fortalecida
Mora aquella, la ira.
-
Errante es mí espíritu
La lluvia lo acompaña.
Allí hay un claro
¡Un claro oh si!
Un claro que me quita el llanto
Un claro, de entre lluvias
Un claro redentor.
-
Lanza llena de malicia
Y la más grande de las codicias
Clavas en mi vientre todo aquello
Que en tu deliciosa esencia temes.
Bebes de mi dolor
Anhelas mi lujuria.
-
Lanza llena de Dolor
¡Mis gritos al redentor!
El que habita más allá de los astros
El que se detiene ante los lagos.
El que da vida… los claros, los claros.
-
La miel más dulce,
Azúcar pura de piedad
Aquella bebes con avidez,
Aquella que no recordarás.
-
La más sutil de las sutilezas
La más destructora de las armas
Aquella que en mi vientre,
Yace mortuoria, vive del aliento
Aliento que bebe el viento
Brisa del más allá. He aquí el secreto
-
En el macabro dolor, respiro
Y las más dolorosas vidas, transpiro
Mas, mi vida, lanza mía
No te exhalo, pues eres la punzada
¿Cuánto hace que me vives?
¿Cuánto hace que me dueles?
-
Dolor, santo dolor
Sacrificio sacrosanto que hace
De mis momentos
El más profundo de los misterios
Prestados a codicia de guerreros.
Miseria de diablos,
Llantos infantiles.
-
…Mas no de santos que en los recuerdos viven
-
El dolor es de los olvidados,
De quienes moran en la oscuridad,
Quien no tiene nombre
Quien no tiene poder.
La lluvia arrasa su tristeza
Dejando en él sortilegios
Llanto impío, gritos ahogados.
-
Vida, poder, ¡morbidez de los dioses!
Banquete envenenado de pasión
Furia incógnita, ira fatua.
Lanzas y llamas, ¡Llamas por doquier!
Lanzas y llamas…
.·Hliðskjálf·.